A los Frost se les ocurrió que era buena idea permitir que su hijo de 12 años presentara el mensaje semanal del partido demócrata. Después de todo, el joven Graeme iba a pedir al presidente Bush que no votara una ley que extendía el seguro médico público infantil. La presentación en sí es casi simbólica y bastante caduca: se hace por la radio.
Además, los niños son precisamente una buena herramienta, porque...¿quién se mete directamente con ellos? La respuesta ha sido bastante horripilante. Un grupo de blogueros de derechas no toleraron que la familia de Baltimore arremetiera contra su querido presidente y decidió investigar por su cuenta la familia.
Mediante visitas a la casa, consultas con los vecinos e indagaciones bastante precisas, los blogueros triunfales sacaron a colación datos que ponían en juicio la pobreza de la familia: El padre era dueño de un negocio, vivían en una casa tasada en 280.000 dólares (cosa que en este mercado inmobiliario no significa mucho), y los niños asistían a un carísimo colegio privado.
Se armó un lío por un par de días, tanto por la invasión de privacidad como por la información revelada. Pero la verdad resultó ser más complicada. El padre dejó el negocio hacía años, la casa la compraron en un mal barrio por 55.000 dólares y los niños tenían una beca.
Aunque de por sí es deshonroso, creo que el dato más escandaloso de todos es que la familia tuvo un accidente automovilístico en el cual los niños sufrieron lesiones. Al tener una condición médica, asegurar cada niño saldría por unos 1.200 dólares al mes. Se dice muy pronto. Y gracias al veto de Bush, las cosas siguen como están. Pero este país, dicen, va bien.¿Cómo estaría entonces si fuera mal?
Además, los niños son precisamente una buena herramienta, porque...¿quién se mete directamente con ellos? La respuesta ha sido bastante horripilante. Un grupo de blogueros de derechas no toleraron que la familia de Baltimore arremetiera contra su querido presidente y decidió investigar por su cuenta la familia.
Mediante visitas a la casa, consultas con los vecinos e indagaciones bastante precisas, los blogueros triunfales sacaron a colación datos que ponían en juicio la pobreza de la familia: El padre era dueño de un negocio, vivían en una casa tasada en 280.000 dólares (cosa que en este mercado inmobiliario no significa mucho), y los niños asistían a un carísimo colegio privado.
Se armó un lío por un par de días, tanto por la invasión de privacidad como por la información revelada. Pero la verdad resultó ser más complicada. El padre dejó el negocio hacía años, la casa la compraron en un mal barrio por 55.000 dólares y los niños tenían una beca.
Aunque de por sí es deshonroso, creo que el dato más escandaloso de todos es que la familia tuvo un accidente automovilístico en el cual los niños sufrieron lesiones. Al tener una condición médica, asegurar cada niño saldría por unos 1.200 dólares al mes. Se dice muy pronto. Y gracias al veto de Bush, las cosas siguen como están. Pero este país, dicen, va bien.¿Cómo estaría entonces si fuera mal?

Comentarios ( 1)
El problema de las prestaciones publicas es, como casi todo, un problema de dinero, y el dinero solo llega por vía fiscal. USA es el país del mundo más endeudado del mundo
Por javier | 18 de Octubre 2007 a las 07:13 AM