Falta mucho aún, pero salvo sorpresas, creo que en 14 meses Hillary Clinton será elegida presidente de Estados Unidos. No por su ideología ni carisma (no tiene ni un ápice de la primera ni mucho de la segunda), sino más bien por su ambición disciplinada.
Cierto, llegará al poder de nuevo con la paradoja de ser la mujer más odiada del país, y aunque flaquea en asuntos de estado, en cuestiones de política es un as. Lleva 15 años sufriendo todo tipo de ataques y reaccionando ante ellos, es una especie de borg invencible sacado de las mentes más imaginativas de Star Trek: se equivocará las dos primeras veces pero a partir de entonces ya no.
Y Hillary ha metido mucho la pata en su carrera, pero ha sabido rectificar (a veces tardando años). No es por alabarla, me cae mal como persona y su ambición es tan transparente como asquerosa. Pero sencillamente es imbatible.
Debido a que Bush insiste en dejar la jaula de grillos iraquí en manos del próximo presidente, a Clinton le hará falta toda la buena fe mundial que se granjeó su marido. Veremos si le sirve de mucho.
Para estas cosas no sirvo mucho, en este blog proclamé a Howard Dean como el seguro vencedor de las elecciones de 2004, pero ya es inevitable caer en la tentación. Ya entrado en predicciones, Mitt Romney será su contrincante republicano (Giuliani se desinflará como un globo).
Y así entramos en guerras de dinastías, como en la Inglaterra de los Láncaster y York (o si se quiere la Castilla de los Trastámara y los Borgoña). Entonces volverá Jeb Bush y veremos lo que pasa.
Cierto, llegará al poder de nuevo con la paradoja de ser la mujer más odiada del país, y aunque flaquea en asuntos de estado, en cuestiones de política es un as. Lleva 15 años sufriendo todo tipo de ataques y reaccionando ante ellos, es una especie de borg invencible sacado de las mentes más imaginativas de Star Trek: se equivocará las dos primeras veces pero a partir de entonces ya no.
Y Hillary ha metido mucho la pata en su carrera, pero ha sabido rectificar (a veces tardando años). No es por alabarla, me cae mal como persona y su ambición es tan transparente como asquerosa. Pero sencillamente es imbatible.
Debido a que Bush insiste en dejar la jaula de grillos iraquí en manos del próximo presidente, a Clinton le hará falta toda la buena fe mundial que se granjeó su marido. Veremos si le sirve de mucho.
Para estas cosas no sirvo mucho, en este blog proclamé a Howard Dean como el seguro vencedor de las elecciones de 2004, pero ya es inevitable caer en la tentación. Ya entrado en predicciones, Mitt Romney será su contrincante republicano (Giuliani se desinflará como un globo).
Y así entramos en guerras de dinastías, como en la Inglaterra de los Láncaster y York (o si se quiere la Castilla de los Trastámara y los Borgoña). Entonces volverá Jeb Bush y veremos lo que pasa.

Comentarios ( 1)
Comparto lo de "ambiciosa", pero su peor defecto es que juega a la demagogia y se moja poco en las grandes cuestiones. Por otra parte no me imagino a los USEÑOS votando a una tía, en europa lo vemos normal, alli.....
Por javier | 13 de Septiembre 2007 a las 10:26 AM