| Paseo por Nueva York |
En una de sus altas colinas, que miran a la frondosa ribera del Hudson, está emplazado The Cloisters, una sección del Museo de Arte Metropolitano. Su colección está nutrida por obras donadas por John Rockefeller (que también donó numerosas hectáreas en la costa de enfrente para mantener su aire silvestre.
Entre las joyitas se encuentra el ábside de la iglesia de San Martín (en Segovia), decorada con otras obras del medioevo. Aparte de los cuatro claustros que le dan el nombre, está la capilla gótica con numerosos sepulcros (entre ellos algunos condes de Urgell).
Es como visitar otro mundo, quizá para quienes vengan de Europa este desvío no merezca la pena, pero para evitar el bullicio urbano es lo mejor.

Comentarios ( 1)
El problema de muchos museos es son almacenes producto de la "rapiña" de sus fundadores. El derecho internacional no se puede invocar frente a los poderosos.
Por javier | 2 de Julio 2007 a las 06:16 AM