A veces mis desplazamientos hasta el trabajo y de vuelta a casa parecen inspirados en la película Groundhog.
Por la mañana, en el apeadero de Kew Gardens somos siempre las tres mismas personas: un señor de cazadora negra, un tío alto y delgado y yo.
Al hacer transbordo en Jamaica, entonces aparecen los personajes del señor que se lee el periódico (siempre el Post) en las escaleras, el que lee el periódico sobre la papelera, el boricua gordito, el dominicano con sus dos amigas y yo.
Antes de que venga nuestro tren de las 6:26, siempre pasa un tren vacío en la vía 7.
Si vuelvo en el tren de las 16:38, suelo pillar de vuelta, ya casi en mi portal, al matrimonio que vuelve con sus tres hijos.
Ayer, para colmo, me encontré con los dos compañeros de fatiga matutinos en el tren de las 17:25 ¡El flaco y el de la gorra en mi mismo vagón! Sólo faltaba Bill Murray.

Comentarios ( 1)
Es probable que ellos sientan la misma curiosidad que tu, y se pregunten de "donde sales", hasta es posible que tengaís un común denominador. Que ninguno seaís de NY.
Por javier | 11 de Junio 2007 a las 08:12 AM