Llevamos desde el viernes por la mañana sin ver un minuto de tele. Si no fuera por la última temporada de los Soprano, francamente no la echaría casi nada de menos. Menos mal que nos hemos ahorrado ver la saga de la Pantoja en Corazón, Corazón. Tuvo que haber sido de órdago.
Tengo acceso a internet debido a que un vecino anónimo no ha codificado su conexión inalámbrica. Es tenue, pero la podemos captar en el salón. Es la única de las 12 señales que recibe este sexto piso que no está codificada. Moraleja: aunque parezca tonto, hay que codificar tu señal inalámbrica, preferiblemente con el protocolo WPA.
Con el vecino me he portado bien, pero podría haber empezado a bajar burradas y a hackear sitios. El responsable hubiera sido él.

Comentarios ( 1)
Tener un buen vecino es impagable, mejor que una recomendación en tu sucursal bancaria.
Por javier | 10 de Mayo 2007 a las 04:40 AM