Otro paseo por Nueva York, esta vez más ambicioso. Por todo East Broadway vemos las multitudinarias tiendas de Chinatown, repletas de gente. El caos que se respira en el ambiente emula (creo) a una ciudad asiática.
Pasada la estatua de Confucio en Chatham Square arrancamos por Mott Street hasta toparnos con un restauranzucho, New Bo-Ky, en Bayard Street. Salvo por algunos carteles, nadie diría que estamos en Nueva York. Definitivamente no somos sus residentes prototípicos, pero parece algo sacado de un lugar de Hong Kong. La comida, asopados de pato y pollo, riquísimos. Y por menos de 10 dólares.
Seguimos andando y al poco nos encontramos en la Pequeña Italia. Del jolgorio comercial (y algo plástico) de Chinatown pasamos a una calle repleta de restaurantes italianos con terrazas. Y el cambio en menos de una manzana; EPCOT tendría envidia. De ahí al chic de Soho, donde nos encontramos para el deleite de Carlos con la tienda del MOMA.
Al continuar hacia el oeste por Spring Street, llegamos al Village. Como ya lo conocemos, tomamos el metro hasta Brooklyn Heights, agradabilísimo mirador del sur de Manhattan. Otro tramo en metro nos lleva a la plaza central de Brooklyn, Grand Army Plaza y su famoso museo.
Acabamos molidos, más de 8 kilómetros en total y las mismas líneas de metro (F, 1, 2, 3, S, C, J y E). ¡Pero qué ciudad!

Comentarios ( 1)
yo más bien pensaría varias ciudades en una misma, y que tienen poco que ver unas con otras, incluso la gente - turistas a parte - pertenece a mundos distintos y con culturas distintas. El problema es donde te ubicas tu.
Por javier | 9 de Mayo 2007 a las 10:56 AM