Madrid tiene rincones bucólicos que a veces esconden lo más moderno y cosmopolita de su faz. Uno de esos es la cuesta de Moyano, que sube por la calle de Claudio Moyano desde la plaza del Emperador Carlos V (Atocha) hasta el Retiro.
Aunque se pueden encontrar ejemplares más baratos y descomunales en la zona del Rastro, la Cuesta de Moyano es un oasis para el amante de los libros. En una visita encontré nada menos que la biografía autografiada de Johnny Ventura por un Euro.
Cuando me enteré de la barbarie ayer en Bagdad en el mercado de los libreros, me acordé de la Cuesta de Moyano. Y me pregunté qué clase de ser humano hay que ser para poner una bomba en dicho lugar, ni el «Muera la inteligencia» de Millán Astray se acerca, ni por asomo, a esto.
Es lo más vil de la caja de Pandora en la que se ha convertido Irak. Es cierto que estas fuerzas deben ser derrotadas, pero ya no guardo esperanzas de que ocurra. Tan solo presenciar las imágines sangrientas y ver cómo desaparecen de la relevancia nacional de Estados Unidos a medida que haya menos tropas en el país.

Comentarios ( 3)
Los atentados suicidas rebelan el grado de fanatismo a que se puede llegar cuando estas manipulado por una determinada influencia religiosa. Por lo demás en IRAK lo que hay es una guerra civil entre dos facciones, Sunitas y Chiis, pero la pregunta que no tiene facil respuesta es MERECEN SER ABANDONADOS A SU SUERTE ? Por que no intervienen las Naciones Unidas o tendremos que asistir a otro lento genocidio
Por javier | 6 de Marzo 2007 a las 02:21 PM
¡Dios! ¿Colocar una bomba allí? Que poca cabeza debe tener ese ser dentro su cráneo. Saludos y abrazos.
Por Gordi Gay | 14 de Marzo 2007 a las 08:49 PM
¡Dios! ¿Colocar una bomba allí? Que poca cabeza debe tener ese ser dentro su cráneo. Saludos y abrazos.
Por Gordi Gay | 14 de Marzo 2007 a las 08:49 PM