Seré bueno, sonreiré y tendré amabilidad cuando en el fondo no la siento. No me gusta hacerlo, pero tampoco me gusta que utilices la ventaja que tienes sobre mí. Por lo cual, intentaré ser conciliador, justo y abnegado mientras quieras sacarle jugo a tu situación. Hazlo, en el fondo no tienes el derecho pero es irresistiblemente humano. Yo dialogaré, haré fintas y estrategias para minimizar en lo posible mi desventaja.
Esto no quita que eres un desgraciado y que cuando termine todo de verdad te retire las escasas palabras que ahora tenemos. Quizá hasta te suelte un calificativo definitivamente malsonante. No mereces que me sofoque tanto ni que me hagas estallar en bilis.Pero a veces no lo puedo remediar, eso también es irresistiblemente humano. Digamos que para la próxima no jugarás con mejores cartas que yo, porque sencillamente la partida se acaba aquí.
Tu órdago es muy bonito y hasta puedes ganar unos puntitos. Pero en cuanto hablemos de juego y ganes con 33 porque me viste las cartas, se acabó. No vuelvo a jugar contigo. Es una frase que me dije hace año y pico y tendría que haberla cumplido. Solo se lo he dicho a otra persona, estarás en un club bastante exclusivo.

Comentarios ( 1)
glup.... pucha amigo emi...
Por gabriel otra ves | 3 de Diciembre 2006 a las 04:01 PM