(Añado posdata al final con información que me envió José Varela)
El viernes pasado, el caricaturista José Varela se atrincheró en la redacción del Nuevo Herald, empezó a destrozar la oficina del director y a amenzar a varias personas con una pistola. Rui Ferreira lo cuenta.
Después de cuatro horas tensas, la policía logró que se «rindiera». Hasta aquí, dentro de la rara historia de nuestra ciudad, todo normal. Las cosas se tuercen cuando se convierte a Varela en un héroe, comparando su causa con la del exilio cubano.
Primero un programa radial recauda fondos suficientes para pagar su fianza y después varios periodistas a los que yo tenía de serios se apuntan a este estrepitoso convoy de despropósitos. Veamos: Varela no es un héroe, obviamente está mal de la cabeza y en una entrevista se proclamó, todavía, director del diario.
Lo más irónico del todo es que Varela reaccionaba a lo que el percibía como el maniqueísmo de El Nuevo Herald: o blanco o negro, o con Fidel o en su contra. Y las fuerzas del maniqueísmo han salido a su ayuda. En el neocirco romano que es el programa de María Elvira Salazar, el 85 por ciento de los espectadores pensaban que era un héroe.
Aparte de que la palabra está mal usada, hay una disonancia cognitiva total: el enemigo, señores, está en La Habana. Héroes son los que se van a pelear a la isla sabiendo que tienen escasas probabilidades contra un régimen totalitario. Una persona con una pistola de juguete no es un héroe cuando tira el monitor de un director de diario al suelo y tiene una pataleta digna de manicomio, todo lo contrario.
Conozco a Varela, me he reído mucho de sus caricaturas a lo largo de los años, y siento cierta compasión hacia el hombre. Pero tildarlo de víctima, como hace Alejandro Armengol, añadiendo que «No es un ejemplo a seguir, pero sí ejemplifica una parte de nosotros mismos, que muchos exiliados tratamos de mantener lo más controlado posible» ya es extremo. Creo que se debe controlar bastante más el instinto chiflado del exilio cubano y su victimismo, ni se diga.
Si discrepo con Armengol (que por otra parte publicó algo mucho más sensato aquí), ya me quedo de piedra al leer al siempre templado (en el buen sentido de la palabra) Soren Triff:
[Varela] es la víctima más reciente de las políticas discriminatorias del Miami Herald. La ocupación de Varela de la oficina del editor de El Nuevo Herald durante tres horas el 24 de noviembre fue un llamado desesperado (aunque errado) para revisar los agravios compartidos por muchos en el diario en español y en la comunidad hispana en general.
A los seis años de la debacle cívica del caso Elían González, volvemos a las mismas. La disfuncionalidad de la ciudad queda aparente. Y las mentes teóricamente más serenas y frías pierden el norte de la lógica con un «si no eres cubano no lo puedes entender» colectivo.
Posdata del 16 de abril de 2007: José Varela me escribió. Añado aquí los datos pertinentes de su versión.
Recuerda que independientemente de heroes, locos y exiliados tambien hay casos en corte, que se ganan o se pierden con tecnicismos legales. Yo no hice mas que seguir la rima del momento propuesta por los medios de prensa, tan ansiosos de amarillismo, para poder salir libre. .... Yo nunca destroze oficina alguna ni tintero (tal y como sugiere el periodico). Ni fue pataleta por esto a aquello. Recuerda que en la grandes empresas americanas...existe un departamento llamado "damage control" que se activa inmediatamnete ante cualquier crisis mayor--ya sea accidental o no--y de ahi su objetivo es minimizar la crisis y su proyeccion. En un incidente como el mio, con proyeccion nacional y mundial (via CNN, FOX y MSNBC) los sesudos del "damage control" inmediatamente bajaron el tono de la protesta laboral con su algido tono moral... y lo convirtieron en algo mas adsequible al publico normal norteamericano: un sujeto con problemas financieros debido a conflictos matrimoniales.

Comentarios ( 1)
Es curioso, se habla de los hechos, pero no se da ninguna pista, ni se concretan los "motivos" que pudieron impulsar a Varela a una acción desafortunada. Eso si que es desinformar. Que pasó en ese periodico, si es que pasó algo, para que alguien perdiera los papeles y pusiera su vida en riesgo.
Por javier | 30 de Noviembre 2006 a las 04:09 AM