Como buena ciudad moderna del primer mundo, Nueva York crece gracias a los inmigrantes.Mientras sus nativos de segunda y tercera generación huyen a otros climas y entornos menos hostiles.
En este viaje me enteré de varias historias para no dormir. Literalmente. Una de ellas es de una persona a la que llamaremos Adela. Cincuentañera, llegó a Nueva York sin hablar ni gota de inglés, poquísimos recursos y sin tener un techo bajo el que dormir.
Consiguió un puesto de niñera. Dormía en el metro todas las noches, iba a casa de una amiga que le guardaba la ropa y a veces le permitía ducharse. En otras ocasiones se podía asear en casa de los niños. Tras unas semanas de ganarse la confianza de sus jefes, logró vivir en su techo. Actualmente limpia cuatro casas al día, vive como una reina (en Queens, naturalmente) y manda dinero a su familia en Colombia.
Como me dijo un amigo, «si ves que fulanito que es medio idiota ha triunfado, ¿qué tiene él que no tengas tú?». Como abogado del diablo, me he preguntado por qué no hacían tanto esfuerzo en sus países, y la respuesta es casi siempre unánime: las instituciones y la inmovilidad social.

Comentarios ( 1)
Cuando tienes a la miseria como punto de partida, cualquier "cosa" es mejor, aunque sea un trabajo mal pagado y sin coberturas medicas ni sociales. Si hay algo subjetivo es el concepto del exito. Lo que para "esa señora" es un exito, para otros muchos no es más que una situación DESOLADORA Y PENOSA
Por javier | 15 de Octubre 2006 a las 10:25 AM