Mi tío Paco era médico, y un buen practicante, para más señas. En mi más tierna infancia me salvó la vida cuando una bronquitis capilar amenazaba con enviarme a La Almudena (la necrópolis, no la catedral). Siempre he tenido una relación muy entrañable con mis tíos, y pese a las distancias familiares y geográficas, con él no había excepción.
Falleció el sábado, tras una dolencia de corazón que intentó combatir. Era una persona genuina y humana. Que Dios le tenga en la gloria.

Comentarios ( 1)
mi sentido pesame amigo mio de mi, yo tengo que empesar a aceptar la idea de heredar un primo en diciembre.
Por gabriel otra vez | 2 de Noviembre 2006 a las 09:34 AM