La semana pasada vi el larguísimo documentario de Spike Lee sobre los efectos del huracán Katrina en la ciudad de Nueva Orleáns. Gran cineasta, Lee sin embargo tiene un estilo documentalista que hace añorar la gordísima brocha de Michael Moore. De cualquier manera, When the Levees Broke es una historia tan conmovedora y trágica que no importan los pecados del desorden de Lee.
Cada vez que veía las imágenes me parecía estar presenciando una tragedia en un país tercermundista y no en Estados Unidos. Un año después de la tragedia de Katrina, los resultados de la recuperación no son nada halagüeños:
- La mitad de la población de la ciudad, 230.000, no ha vuelto.
- Casi una tercera parte de los escombros producidos por la inundación no han sido recogido.
- El 60 por ciento de las viviendas siguen sin luz.
- Sólo funcionan el 17 por ciento de los autobuses municipales.
- La mitad de los médicos se han ido, y hay una escasez de mil enfermeras.
- Sólo están abiertos tres de los nueve hospitales.
- El 66 por ciento de los colegios funciona.
- Los alquileres han aumentado en un 40 por ciento.
- Los suicidios han aumentado en un 300 por ciento.
Y el cuerpo de ingenieros del Ejército de Tierra todavía no ofrece garantías sobre los diques. O sea que con un huracán este año se pueden repetir los efectos de Katrina otra vez. Los políticos responsables se señalan entre sí, y la gente sigue sufriendo. La ciudad con mayor personalidad de Estados Unidos va pasando a la historia con gran velocidad.

Comentarios ( 2)
Tendrá algo que ver con que la mayoria de la población era de nivel bajo, economicamente hablando ?
El dinero no siente empatía, se invierte si se va a obtener más, sino se va a otro lado
Por javier | 9 de Septiembre 2006 a las 02:57 PM
El pecado de Lee, mi director favorito, no es el desorden. Es la exhaustividad. Pero lo que en sus películas hace que todo se alargue como un chicle (hasta yo lo reconozco) en un documental se agradece. Son datos. :)
Por Peter | 15 de Septiembre 2006 a las 12:25 PM