El País publica uno de esos artículos al estilo de «mire usted qué cosas más curiosas tiene la Internet esa...» que hubieran estado bien hace cinco o seis años, cuando empezaron los blogs. Pero no, una tal Chiqui de la Fuente aborda el tema de las bitácoras como si fuera un fenómeno novísimo.
Los párrafos a veces parecen dignos de un informe de secundaria:
Existen bitácoras de todos los tipos y colores. Desde las más íntimas y personales hasta las tecnológicas o empresariales. Sólo hay que encontrar el tema sobre el que interesa escribir y dedicarle un rato cada cierto tiempo para alimentarla.
Al final, sin entrevistar a un experto o a un solo bloguero, o citar cifras de ningún tipo, De la Fuente concluye su artículo con:
Eso sí, hay que ser constante. La mitad aproximadamente de las bitácoras que se crean son abandonadas por sus autores en menos de tres meses desde su creación.
Puede ser, creo que la cifra hoy en día es mayor. Hay mucha gente que conocí por este medio que ya no bloguea, o no lo hace con tanta frecuencia. Yo soy uno de ellos, pero salvo la excepción admirable de Peluche (y ya buscando un extremo, el de Javier Ortiz, que bloguea llueve o truene a diario). Pero los que han blogueado de maravilla (el primer ejemplo que me viene a la cabeza es Peter, que fue el primer bloguero en castellano que conocí).
En cierta forma esto de los blogs separa a los escritores de los relatores. Los escritores muchas veces son esclavos de la inspiración. Un día quieres escribir cinco posts, y luego te pasas semanas sin duende.
Por el contrario, los relatores son disciplinados porque en el fondo de su alma tienen ánimo de contar cosas.
Por lo general, los periodistas somos relatores y los novelistas, lógicamente, escritores. No hace falta pertenecer a uno de los dos gremios para bloguear, sencillamente es una especie de prototipo. Peluche y Javier Ortiz se acercan más a los relatores. Geyperman pertenece más bien al grupo de los escritores. Yo estoy a veces a mitad camino.
Este vicio de bloguear es inconstante, pero a veces muy necesario. Lástima que en El País publiquen artículos tan desfasados.

Comentarios ( 2)
A veces lo bueno de los blogs son los comentarios a los comentarios, te permite ver como piensa mucha gente alejada de tu entorno.
Por javier | 24 de Agosto 2006 a las 05:01 AM
Me sentí completamente identificado... me gustaría postear más, pero no he podido. Mmm... pero bueno.
Saludos!
Por Alfonso | 25 de Agosto 2006 a las 02:22 PM