Durante mi larga travesía en El Nuevo Herald, el escritor más talentoso que trabajaba en la redacción fue Eliseo Cardona. Además de buen redactor, echo de menos los pitllos que él se echaba en la zona de fumadores del diario, donde teníamos discusiones a veces muy acaloradas (no había aire acondicionado) sobre el diario, Miami y la vida en general.
Muchos editores encontraron en Eliseo un gigantesco cadillo casi siempre imposible de extraer y mucho menos domar. Actualmente trabaja para el Sentinel del Condado de Broward, y ha empezado su blog, Bluemonk. Lectura imprescindible. ¡Brrrrrrrrrrrrrrp!
