He comentado varias veces la enorme burbuja inmobiliaria en las zonas costeras de Estados Unidos que está a punto de estallar. Esta semana he recibido una prueba directa. La casa de enfrente está en alquiler. Como conozco a varias personas que buscan vivienda, llamé para enterarme de las condiciones.
Hace tres meses hablé con su nuevo propietario, quien estaba pintando y arreglándola. «No sabes cómo estaba por dentro», me comentó.
El precio me dejó de piedra: 1.700 dólares al mes. Aparte de excesivo, es casi utópico. Aunque ha habido una revolución inmobiliaria en Miami durante los últimos seis años, mi zona no justifica ese precio (un 60 por ciento, quizá, pero eso, no).
Tiene 145 metros cuadrados, cuatro dormitorios, barrio tranquilo (aunque no precsiamente muy bueno) y un vecino ejemplar. En comparación, un apartamento de un dormitorio en South Beach se alquila, con calidades similares, por 400 dólares menos.
¿Pero qué condujo a los propietarios a poner ese precio? Eché un vistazo a la base de datos del registro de la propiedad y la respuesta está ahí: cuando lo compraron en marzo, pagaron 272.000 dólares. Entre las posibilidades más generosas, asumiendo una tasa de interés variable, calculo que la mensualidad de la hipoteca les sale en 1.450 dólares. Entonces hay que sumarle los impuestos y el seguro, como poco 300 dólares más al mes.
Con ese precio, exorbitante de por sí, pierden dinero. Los pobres. Ahora les toca perder más dinero y alquilar por un precio razonable de mercado o sencillamente dejar de pagar la hipoteca. No me agradan esas opciones, son las víctimas de la burbuja: los compradores más recientes.

Comentarios ( 1)
Hemos hablado y comentado mucho sober la burbuja inmobiliaria, una vez más, doy mi opinión que a buen seguro coincidirá con la de mucha gente. La clave o el desencadenante de la "explosion" está en los tipos de interés, con se incrementen en un punto o punto y medio más, se producirá la hecatombe, la mayoría de la gente no podrá hacer frente a los pagos mensuales y tendrá que vender, el problema es, quien comprará entonces? Eso si que se será un huracan, que arrasará con todo, con efecto dominó incluido
Por javier | 17 de Agosto 2006 a las 05:03 AM