Hoy entramos teóricamente en la sexta semana del verano, aunque por esto del cambio climático y del trópico me parece mucho más. Los forasteros se sorprenden de que en esta ciudad cálida haga tanto calor las 24 horas del día, y que la lluvia apenas atenúe la canícula.
Razón no les falta, antesdeayer el calor empató un récord para la fecha: el mercurio apenas descendió a 28 grados durante la noche (27,77°, para ser exacto en la conversión). Y nos quedan tres meses y pico de esto. Salir a la calle supone un baño de sudor casi instantáneo, y el aire acondicionado puede ser hostil para las gargantas y oídos sensibles.
Para colmo, el Centro Nacional de Huracanes emite estos boletines:
UNA ONDA TROPICAL QUE SE MUEVE HACIA EL OESTE...ACOMPANADA POR UN SISTEMA DE BAJA PRESION...ESTA LOCALIZADA ALREDEDOR DE 850 MILLAS AL OESTE-SUROESTE DE LAS ISLAS DE CABO VERDE. ESTE SISTEMA CONTINUA MOSTRANDO SEÑALES DE ORGANIZACION Y SE ESPERA QUE LOS VIENTOS EN LOS ALTOS NIVELES SE VUELVAN GRADUALMENTE MAS FAVORABLES PARA UN DESAROLLO ADICIONAL DURANTE LOS PRÓXIMOS DIAS
En el entorno de las Islas de Cabo Verde se suelen crear los huracanes más feroces, nombres estremecedores como Emily, Frances, Iván, Georges, Floyd, Hugo, Andrew, Allen, Inez y los que destruyeron Miami y Galveston, en 1926 y 1900, respectivamente.
Es curioso cómo cuando solucionas un problema que parece implicar toda tu existencia, su memoria parece minúscula en comparación con el siguiente.
