Ayer temprano me despedí de Carlos en el hotel. Nos íbamos a ir el mismo día a nuestras respectivas casas, pero el médico me pidió que no volara por un día.
En el hotel sudo, me intranquilizo, sudo un poco más, me irrito con el Alemania-Italia (¿cómo se puede tener tanta chiripa en un Mundial?) y hago un análisis de los colegios que quedan por contar. Soy un neófito en las elecciones mexicanas, pero la estadística es una ciencia universal.
Si agarramos los votos que quedan por contar en cada estado, y los multiplicamos por la proporción que cada candidato ha obtenido en dicho estado, la proyección tiene que dar un cálculo relativamente fidedigno. Conclusión: Calderón va a ganar. No por mucho margen, pero salvo que haya una cueva llena de votos para López Obrador, pierde.
Por la mañana Luis me acompaña hasta el aeropuerto. Estoy cansado.No sé cuándo volveré a Ciudad de México, esta vez no guardo un recuerdo del todo grato de mi estancia.

Comentarios ( 1)
Te parece ingrato asistir a la victoria de Calderon?
Por javier | 10 de Julio 2006 a las 09:56 AM