El sábado aproveché el día de descanso (y de sol) para irnos a dar un paseo de unos 6 kms. hasta el Bosque de Chapultepec. Aparte de ser el pulmón de la ciudad, es monumental. Además de la historia y belleza que tiene su castillo, que domina la ciudad en los días de menos contaminación, me encantan sus bucólicas dehesas y fuentes (la de Netzahualcóyotl es espectacular, sobre todo si tienes a los estudiantes de la academia militar haciendo gimnasia justo al lado).
Volvimos al hotel también por Reforma. A veces es tan difícil adivinar los enormes problemas que tiene esta ciudad (y país), que dejarse llevar por su belleza y aparente tranquilidad dominical es una delicia.
Nos vamos con Miguel, que ha llegado de San Luis Potosí expresamente para vernos, a comer a una churrasquería argentina, que ya abundan por todo el D.F. Ya al final me siento mal, con dolor de cabeza y mareado. Carlos y Miguel compran todo tipo de farmacopia, pero me sigo sintiendo igual de mal. Y justo antes de las elecciones, mecagüen todo...

Comentarios ( 1)
Nunca sale todo bien. Maldita estadistica, siempre está ahí para "compensar"
Por javier | 10 de Julio 2006 a las 09:49 AM