En menos de una hora saldrá el nuevo pronóstico de Bill Gray, de la Universidad de Colorado, sobre la cantidad de huracanes que surgirán en esta temporada que empieza mañana. En el fondo la predicción, aparte de fomentar la sicosis no significa mucho. Entre 1993 y 2003 sólo pasaron dos huracanes por el Sur de Florida. Aparte de la anomalía de Andrew en 1992, Miami llevaba casi 30 años sin sufrir uno.
Entonces en 2004 cuatro huracanes azotaron el estado, con la anomalía de que dos (Frances y Jeanne) tocaron tierra en el mismo sitio, Sebastian Inlet, 135 kms. al norte de mi casa.
Y luego vino el funesto 2005, con la recién nacida Katrina, que dio sus primeros pasos destructivos de bebé en la zona antes de crecer y avalanzarse sobre Nueva Orleáns. Y Wilma, que pilló a todos por sorpresa. Rita pasó por el sur.
Por lo cual este año puede ser un 2003 cualquiera o una repetición del pasado. Los huracanes, como la lotería, no saben de probabilidades. Por lo cual, tengo que tener el seguro debido. Y no lo tengo. Pero antes de contratarlo, vendrá un perito a mi casa a inspeccionarla.
El problema, claro, es quqe tengo un boquete de un metro en mi tejado. Está guarnecido y todo, pero existir existe. Este fin de semana, armado de una escalera y mucha paciencia, intenté revestir la cubierta con las tejas asfálticas. No me quedó mal desde el punto de vista protector, pero desde el estético se notaba a la legua que era un pastiche. Si el perito echara un vistazo somero a la cubierta, se descubriría el pastel.
Por lo cual tengo que contratarlo. Un gasto más, pero creo que si viene un huracán me sentiré mucho más seguro. Prefiero no plantearme lo que ocurriría al oír soplar los vientos sin tener el tejado bien.
Actualización: el pronóstico de 2006 sigue igual. 17 tormentas bautizadas (o sea, tormentas tropicales con vientos sostenidos de hasta 118 kms./hora) de las cuales nueve se convertirán en huracanes.
Por cierto, Enrique Rubio de la Agencia EFE, mantiene que:
El 29 de agosto de 2005, un destructivo huracán de categoría 5 -la máxima en la escala de intensidad Saffir-Simpson- inundó un 80 por ciento de Nueva Orleáns.
Pues no. En esa fecha, Katrina apenas tocó tierra como un huracán de categoría 3 en ciertas partes de Luisiana. Esto, para reflejar uno de mis episodios favoritos de Los Simpson, no se sabe a ciencia cierta pero el Centro Nacional de Huracanes calcula que los vientos sostenidos no superaron la categoría 1 en la ciudad.
La gente cree que Katrina y Wilma fueron funestos, pero en realidad en EE.UU. fueron relativamente benignos en comparación con su apogeo. El lado oscuro de las cifras es la falta de preparación: por cada muerto en Cuba, donde las evacuaciones son obligatorias en un estado totalitario, 15 mueren en Estados Unidos.
En octubre, el huracán Wilma permaneció un día entero sobre la península de Yucatán y no mató a nadie. Con mucha menos intensidad atravesó el estado de Florida en cuatro horas y muerieron 31 personas.

Comentarios ( 1)
Que sería el caribe sin huracanes.
Por javier | 1 de Junio 2006 a las 11:14 AM