Siempre me ha gustado Informe Semanal, pero cada vez menos. En un segmento del sábado pasado (La revuelta hispana, narrado por Rosa Molló) fue un verdadero desastre.
Empieza utilizando diciendo que la idea de las movilizaciones masivas salió de la película Un día sin mexicanos, «una de las más vistas en Estados Unidos y México hace dos años».
¿Sí? La taquilla fue de 4,1 millones dólares en total. Ese mismo año, Shrek 2 obtuvo 436 millones de taquilla. Ups.
Después Molló hace la pesquisa muy retórica:
«¿Qué pasa aquí?, se pregunta ahora desde su urna algunos estadounidenses». La respuesta la da acto seguido Homero Aridjis, un escritor nacionalista mexicano que ni siquiera vive en Estados Unidos. Quizá se le debe preguntar por qué México, con todo su derecho, tiene leyes que penalizan entrar y estar indocumentado en el país con condenas de hasta 6 años. Se le olvidó. Ups.
Acto seguido, adopta el gentilicio de «americano» para los estadounidenses. Si esto lo hace un medio español, uno se debe preguntar qué emplearán los del continente.
Posteriormente asegura que este movimiento de indocumentados empezó con alguien muy importante: «Su fuerza está en su origen»: César Chávez.
Pero se le olvida decir que Chávez quería derechos sindicales para jornaleros y que excluía estudiosamente a los indocumentado. Se les pasaría, seguro. Ups.
No pregunta por qué hay necesidad para la mano de obra indocumenta, ni aborda cuestiones difíciles o complejas. Aún así, a Molló le resulta todo un nudo gordiano que sólo puede ser roto por una mano inocente.
«Al que solo la ingenuidad de un niño puede encontrar la solución», dice, mientras el pequeño hijo de inmigrantes Rafa Frías, «ciudadano americano» reza la capción, lee un poema sobre la dualidad de las nacionalidades. Problema resuelto.
Lo triste es que luego tienen otro segmento muy interesante sobre Cristóbal Colón. En fin, oportunidad perdida.

Comentarios ( 1)
El capitalismo tiene leyes implacables. Se generan beneficios y se crece a costa de la mano de obra "barata". Los hispanos son necesarios en cuanto no demanden los mismos derechos que los anglos, si tienen los mismo salarios y/o prestaciones se acabó "el chollo". Cosas de la hipocresia anglosajona, y a demás quien iba a sustituirlos en los "trabajos penosos"
Por javier | 8 de Mayo 2006 a las 08:41 AM