Lo más sorprendente de vivir en esta ciudad es cómo se reciclan los barrios. A los turistas me encanta llevarlos por la 37 Avenida, conocida también como Douglas Road, donde en cuestión de 100 metros se pasa de un gueto amenazante a un suntuoso barrio de lujo con mansiones. No hay barreras ni casetas de vigilancia en el intermedio, apenas un antiguo cementerio en plena transición que nos recuerda que en el destino final de la inmobiliaria sí somos todos iguales.
Los cambios más espectaculares, sin embargo, se ven en South Beach. En menos de 15 años ha pasado de ser un barrio de jubilados y drogadictos a una zona de glamour.
Un vertedero humano que tenía South Beach era la zona de la calle 20 con Collins Avenue. En primera línea de mar un bar de strip tease compartía la clientela con un cine XXX, mientras varias discotecas de dudosa reputación rodeaban un parque con una biblioteca decrépita.

Quién te ha visto y quién te ve. En esa misma esquina ahora está el hotel Setai, una mole de edificio que hace el papel de hotel de lujo. No importa que la zona no esté reformada del todo, ni que las principales atracciones de SoBe queden un poquitín lejos. Eso no lo sabe el turista adinerado. El Setai acaba de marcar un récord por el precio de su fastuosa suite.
«Un ático estilo penthouse palacial de mil metros cuadrados con una piscina en la azotea y amplia panorámica del océano, playa y la ciudad de miami. Este penthouse regio es ideal para recepciones, fiestas y otros actos especiales», reza escuetamente la propaganda del hotel.
¿Y todo esto por cuánto? Pues por 25.000 dólares. No al mes. No a la semana. 25 mil dólares la noche. Es la «habitación» de hotel más cara de Estados Unidos, dice la revista Forbes. Ya les vale.
A kilómetro y medio, el hotel Tides no se queda corto. Ya que esta joyita del art decó estadounidense no puede ofrecer una suite en el ático, propone algo más radical y caro.
- Alquiler completo del Hotel dos noches y tres días. Tiene 45 habitaciones.
- Ceremonia de recepción el día de llegada.
- Cena para 90 personas en la mansión de Gianni Versace (¿les dirán que le asesinaron mientras subía por las escaleras?)
- «Ameninades» de mil dólares en cada habitación.
- Excursión para jugar al golf para los hombres. Día de compras para las mujeres en Bal Harbour y the Village of Merrick Park (dos centros comerciales de altura) con un certificado de regalo de 250/500 dólares. En esos dos centros comerciales les alcanzará para dos pañuelos o un cinturón.
- Día de balneario y de pesca.
- Fiesta privada(!) para 90 invitados, con una pista de baile colocada sobre la piscina e intérpretes y profesores de salsa.
- Brunch (desayuno-comida) en pijama.
- Mayordomos privados en cada habitación.
- Servicios hosteleros ilimitados.
Cinco limunsinas con chofer disponibles las 24 horas. - Precio: 1.200.000 dólares. Si los 90 huéspedes tienen que volar desde cualquier punto de Estados Unidos, añadir 400.000 dólares.

Comentarios ( 1)
En USA son expertos en vender sueños irrealizables para la inmensa mayoria de la población. El sistema funciona porque la gente cre que les pueden "tocar".
la realidad es más dura, hay cosas maravillosas pero a ti nunca te tocan.
Por javier | 28 de Abril 2006 a las 04:19 AM