Confieso que según lo que esté ocurriendo en mi vida, suelo ser algo obsesivo, aunque no me dura mucho.
Mi monotema de esta pasada semana han sido las ratas. Ya voy por 10 atrapadas, y bueno, lo único que me complace es que por lo menos quedan menos.
En una imitación ba-rata de las historias extra-ordinarias de Peluche, aquí van algunos datos sobre estos adorables animalitos. Algunos empíricos, la mayoría choriceados impunemente de otras webs. Advierto que si hablar de estas bellas bestias que sin duda se colaron en el Arca de Noé te molestas, mejor
- Una rata puede roer madera, escayola, plástico, cañería de plomo, alumnio, ladrillo, hormigón poroso, ladrillo de adobe, caucho blando, cartón, papel y telas.
- Cuando una rata roe o masca, puede ejercer una presión de 165 megapascales.
- Puede caerse 15 metros sin sufrir lesiones graves.
- Puede saltar un metro verticalmente y 1,35 horizantalmente, con un arco de hasta 45 centímetros.
- Pueden nadar durante tres días, y nadar en espacios acuáticos abiertos por lo menos 800 metros, contra corrientes, arquetas de alcantarillas e inodoros.
- No distinguen colores y su vista se reduce a un par de metros, pero sus sentidos de olfato, gusto, oído y táctiles son excepcionales.
- Con un poco de música y una botella de champán, una pareja de ratas católicas puede tener hasta 15.000 (sí, quince mil) ratitas en un año.
- Las comidas favoritas para atraparlas son la salchicha picante y la pasta de cacahuete.
- Son animales nocturnos.
- Les gusta mucho también las chocolatinas de Pascua y la comida de perro. Si los chocolates los regala la ex suegra, entonces crea mayor posibilidad para buscar un chiste (por ahora no he podido).
- Los perros se distraen de vez en cuando con ellas, pero es un interés pasajero y por lo general nada feroz.
- Muchos gatos pasan de las ratas. La segunda versión de Tom y Jerry como amiguetes era casi más común que la primera.
- Pueden trasmitir todo tipo de enfermedades, incluyendo la peste bubónica, el asma y la rabia. Sobre todo la que sientes al oírlas en el techo... me cago en su madre.
- En la Unión Soviética se torturaba (lamentablemente no a los roedores) con una probeta, una rata y un soplete. La probeta (con rata dentro) se pegaba al estómago del torturado. No digo más, que se me revuelven las tripas.

Comentarios ( 3)
Espero que no tengas una familia ratonil católica en casa, jaja.
Por Vic | 23 de Abril 2006 a las 04:55 PM
Paciencia. Puede que sea una obsesión, pero en este caso no debes temer por tu salud mental, es puramente exógena. El mejor ansiolítico es que el exterminador haga honor a su nombre. Semejantes bichos son de temer y mucho de odiar.
Por Juvenal | 24 de Abril 2006 a las 01:10 PM
Casi todos los comentarios son peyorativos, pero nadie duda de que hay personas peor que las ratas.
Por javier | 25 de Abril 2006 a las 09:58 AM