Después de que se diseñara el Senado de Estados Unidos en la asamblea constituyente de 1788, le preguntaron a Benjamin Franklin que cuál era el uso de tal curiosa cámara que es bastante antidemocrática por definición.
El cansado inventor, según este aforismo, señaló a una taza con té caliente y dijo: «esa es la cámara de representantes». Acto seguido echó el té en un jarro de agua fría: «ese es el senado».
Me parece poco democrático que Wyoming, un estado con menos de 500.000 almas tenga el mismo número de votos que California, con más de 32 millones. Cada vez que planteo esta discrepancia con un norteamericano nativo, la respuesta suele ser: «es el secreto del federalismo». Bueno, es la respuesta más interesante que he recibido.
El caso es que el Senado de EE.UU. aborda una reforma migratoria algo sorprendente y bastante generosa, dado el clima político actual. Ver las arcaicas maniobras parlamentarias que intentan descarrilarla es interesante pero agotador. Cubrirlas de lejos ha sido un desafío, anoche salí de la redacción a las 11.
Aunque bastante arbitraria (es una especie de premio a la longevidad «ilegal»),tiene elementos francamente progresistas y mucho más humanos que la versión draconiana de la cámara más democrática. La puedes revisar aquí. Los misterios de esta democracia a veces son sublimes.
P.D. Iba a decir que el Senado de EE.UU. es la cámara alta con la mayor antigüedad de tradición democrática (o sea, sufragio directo) del mundo. Pero me acordé que antes de 1913, las legislaturas estatales votaban por el senador. Por lo cual, ese privilegio de antigüedad creo que le corresponde al Consejo de Estado de Suiza.

Comentarios ( 2)
La verdad es que la noticia me cayó de sorpresa cuando me enteré. Yo me esperaba menos "generosidad" de su parte.
Saludos.
Por Alfonso | 7 de Abril 2006 a las 10:06 AM
La emigración para los paises recptores es solo un problema economico, no de sensibilidades. Mano de obra barata en un caso y mera supervivencia en otro.
Por javier | 9 de Abril 2006 a las 03:25 AM