Siempre digo que en Miami hablamos tres distintas formas del español: el de nuestros paisanos, el estándar y el más cercano al espanglish, que en realidad es una mezcla de vocabulario inglés.
Quizá hay dos ejemplos que mejor lo ilustran: «Dile al plomero de la guagua que el inodoro está tupido» quiere decir para mí «dile al fontanero que va en el autobús que el váter está embozado».
Lo curioso es que quizá ninguna de las dos frases se utilicen por la mayoría de los hispanohablantes, sino más bien una mezcla de ambas. Pero las son correctas (por lo menos en cuanto a vocabulario se refiere; el DRAE las refleja) y con un poco de suerte se entenderán.
Ya mencioné por aquí lo de «sáquese la polla...» pero voy a un español estandarizado que hablamos con el resto de los hispanohablantes.
Me pasa con un paisano que trabaja conmigo. Cuando estamos en compañía mixta, utilizamos el «ustedes» (cuyo uso ya casi ha desaparecido en España) y el «agarrar» y el empleo del pretérito perfecto (hice) sobre el presente perfecto (he hecho) que se prefiere en España.
No lo hacemos para intentar amoldarnos sino para que nos entiendan. Entre nos, vuelve el coger, el vosotros y el «he hecho».
Coger es uno de esos vocablos raros. Desde México hasta buena parte de Centroamérica al istmo de Panamá, significa fornicar. En Colombia pierde ese significado y así sigue en Ecuador y Perú. Luego, vuelve a recobrarlo. Y Venezuela, aislada lingüísticamente, también considera el verbo como malsonante.
Pero eso no pasa en el Caribe, donde la camiseta con el mensaje «Quiero una novia coja, y cuanto más coja, mejor», solo parecería de mal gusto por lo macabro. Son esas islas curiosas del idioma (como el voseo, que es mucho más común en el continente americano que lo que la gente cree) que nadie sabe explicar bien: por qué una palabra o forma de hablar triunfó en un sitio y no en otro.
En República Dominicana, mi amigo Rubén dijo que aprendió a hablar como dominicano porque «hablar como español o venezolano me sale muy caro». En mis numerosos viajes al pais mimeticé bastante el habla, y me sirvió para conseguir hamacas a muy buen precio en la playa de Boca Chica. Mi familia española contempló la operación con asombro.
Cada vez que me acuerdo de Rubén, tan rubio y de ojos claros, decir en perfecto argot quisquyano: «pero ven acá, loco, ¿tú me has visto a mí cara de alemán?», sonrío.
Como Rubén, muchos. Tengo un amigo ecuatoriano que habla casi como argentino (lleva dos años en Miami) y yo muchas veces mezclo tonos cubanos y dominicanos en mi vocabulario.
Con tanta variedad a veces me paso de listo. A una reportera mexicana le pedí una «hoja de vida». Me preguntó qué era eso. Entonces empecé a dudar y me acordé que el término se utiliza sobre todo en Colombia, Perú y otros países meridionales.
«Un currículum», contesté.

Comentarios ( 4)
Es de esas cosas que me parecen fascinantes del lenguaje. De hecho, el imitar distintos acentos (tanto hispanos como anglos) me han servido bastante en teatro, gracias a que soy un poquito geek en cuanto a la lengua. Qué cosas.
Saludos.
Por Alfonso | 6 de Abril 2006 a las 09:45 AM
Yo utilizo las confusiones de términos dialectales para que usen el diccionario en mis clases de Lengua. Les pregunto si es correcto llamar al Niño Jesús "Cipotillo" o que si está bien responder que ese anillo me lo regaló "mi cipota", aparte del ya citado "sáquese la polla y haga feliz a su familia". Menos mal que el diccionario los saca de dudas. Y, deformación profesional, yo, que jamás he cruzado el charco a América, no puedo evitar sonreírme cada vez que una Concepción se hace llamar, como es normal por aquí, "Concha".
Por Juvenal | 6 de Abril 2006 a las 12:02 PM
Perdón, pero "Coger" en Panamá no significa fornicar... sino agarrar algo con las manos. Para fornicar tenemos una palabra más folclórica y de procedencia irrelevante: Culear. No que todo se haga por el culo, pero al parecer pareció apropiado para referirse a aquellos malabares de la carne.
Por Isis | 6 de Abril 2006 a las 05:54 PM
Algunas personas defienden que el hablar español con diferentes acentos, giros o modismos propios de cada pais, es algo "enriquecedor", por el contrario otros pensamos que todas las lenguas deben tener un modelo fonetico y gramatical al que seguir.
En Inglaterra, el acento y la sintaxis son serios motivos de discriminación social, dicho de otra forma, no les resulta "simpatico" oir hablar con "giros o acentos" sino que se considera el resultado de una baja formación escolar o pobreza. Dos mundos dos culturas.
Por javier | 7 de Abril 2006 a las 02:56 AM