Hace casi dos años me fui a un viaje por la costa del Pacífico con mi amigo Roland. Aunque es un poco geek (quién soy yo para hablar), nos lo pasamos muy bien. Fue una comunión con la naturaleza, recorrimos uno de los lugares más bonitos de Estados Unidos, desde San Luis Obispo hasta Seattle. Un viaje más que recomendable.
Hicimos camping en varias ocasiones, y la primera vez fue en las dunas de Bodega Bay, donde se grabó gran parte de Los pájaros de Hitchcock.
El emplazamiento era y es precioso, en la costa cercana de San Francisco, pasado el bosque mágico de Muir Woods. Ya estaba poniendo los vientos cuando Roland me preguntó que si en el parque habría WiFi o internet inalámbrica. La pregunta me hizo reír, pues creo que los que quieren hacer camping con métodos muy modernos (como generador o estufa) sencillamente agrian la experiencia. Si se hace camping es para estirarse un poco en el saco de dormir y vencer a los mosquitos y al frío.
Aún así, la anécdota la contaba entre mis favoritas para describir a aquellos que no frecuentan mucho el campo.
Me ha llamado poderosamente la atención porque Roland acabó teniendo la razón. Me acabo de topar con que dice que hay Wi-Fi la web de los parques estatales de California disponible en 50 de ellos. Asombroso. ¿Cómo se puede compaginar una visita a la naturaleza con sacar el portátil y revisar tu correo? Soy muy tecnófilo, pero hasta eso no llego.

Comentarios ( 1)
Alos urbanitas no les gusta la naturaleza, sobre todo cuando la visitan. Todo entorno ajeno a tu quehacer diario termina por ser hostil
Por javier | 25 de Abril 2006 a las 09:54 AM