Era una tarde de enero cuando iba al banco en el barrio del Doral. Bajé por la 107 avenida, en obras, cuando me di cuenta de algo raro. Aunque la avenida está diseñada para dos carriles en cada sentido, con una medianera en medio, nunca se abrieron del todo.
Por lo cual, los dos carriles izquierdos llevaban todo el tráfico (uno en cada sentido), y los que estaban a la derecha de la medianera tenían tráfico local por algunos centenares de metros. El problema es que salvo que entraras por las dos calles principales a la 107 avenida, era imposible percatarse de ello.
Total, que vi que en los carriles paralelos a los míos, en el otro lado de la medianera (o sea, la derecha), iba una señora un poco más rápido que yo. De repente aceleró y en el siguiente cruce, torció a la izquierda. Claro, se encontró conmigo.
Choqué con su rueda delantera izquierda, y menos mal que no iba rápido (unos 40 kms./hora). La señora y su acompañante estaban un poco conmovidas, acto seguido vino su marido y después la policía. Tras explicar lo ocurrido, la multa se la llevó la señora.
«No se preocupe, tenemos un buen seguro que le pagará todo, está para esas cosas», me dijo el marido. «Mientras estén bien, es lo importante», contesté.
Presenté el siniestro ante el seguro de la señora, me fui de viaje a Las Vegas y cuando volví me topé con una sorpresa: ahora le decía al seguro que la culpa había sido mía. Tuve que buscar el informe del accidente y a punto estuve de llamar al arrepentido marido para ponerle verde, aunque bueno, quiso marcar un gol.
La señora impugnó la multa, y recibí el aviso de comparecencia voluntaria ante los tribunales. Armado de fotos y diagramas, fui a los juzgados pero la señora no se presentó, lo cual representa una suspensión automática de su permiso de conducir.
Así pasaron los meses y luego los años: impugnó la culpabilidad del siniestro tres veces, y las tres veces el seguro se la negó. Su abogada me envió una carta de que consideraba tomar una acción jurídica, pero de eso no salió nada. Hace algunos meses, mientras limpiaba el coche, me topé con las fotos y los diagramas. Los tiré a la basura.
El mes pasado me encontré la demanda. El estatuto de limitaciones para demandar civilmente vencía el 12 de enero. El expediente inicial de la demanda fue cursado el 11 de enero. Después de explicarle el caso al abogado por varios minutos, me temo que me espera una buena temporada ante los tribunales.

Comentarios ( 3)
En USA la seguridad juridica pasa por la solvencia economica del justiciable. Que miedo¡
Por javier | 5 de Marzo 2006 a las 10:44 AM
Qué horror. Ojalá todo te salga bien.
Saludos.
Por Alfonso | 5 de Marzo 2006 a las 01:20 PM
Que toda la corte celestial te proteja...
Por Juvenal | 5 de Marzo 2006 a las 02:44 PM