No había podido hablar con Carlos por problemas telefónicos (a mí se me olvidó el móvil en el coche y a él en casa).
La entrevista duró apenas tres minutos. Se leyeron la solicitud rápidamente y casi automáticamente le dijeron que no podía entrar a Estados Unidos. «El siguiente en la fila, por favor».
Sin explicaciones, motivos o detalles. El impreso que le entregan dice que puede volver a solicitar la visa si presenta la información nueva.
Anoche mi grabadora digital grabó automáticamente El paciente inglés. En ese momento, a mitad filme, supe que no iba a recibir la visa. La catársis la tuve en ese momento, a veces los presentimientos sólo te sirven para sufrir por adelantado.

Comentarios ( 2)
Prefiero auto-censurarme en este momento sobre lo que pienso de la política de inmigración gringa.
Qué mala onda!
Un abrazo.
PD. (Ya volvió el blog :) )
Por Ayotl | 19 de Febrero 2006 a las 12:08 AM
porque será que simpre nos acaba gustando alguien lejos de nuestro entorno. No es acaso posible encontrar a la persona deseada en el vecindario. No sabemos buscar o no queremos buscar
Por javier | 20 de Febrero 2006 a las 05:46 PM