Anoche me entero del último capítulo de la abusada que mencioné hace algunos días. Lo pongo en labios de quien me lo contó:
Bueno, pues resulta que alguien que trabaja conmigo le pasó lo mismo que a ti y se sintió mal por ella. La invitó a su casa y se llevó varios cheques en blanco y luego los cobró..
A la gente mala le pasan cosas malas. Que sea una ladrona y una rata, vale, pero no por ello merece ser golpeada. Una cosa no justifica la otra, y yo no justifico ninguna de las dos.
No soy de la escuela del catedrático de teología valenciano, Bernardo Gironés, que en algunos caso echa la culpa a la mujer por ser golpeada por el hombre (vía Escolar):
...Nadie ha confesado qué hicieron las víctimas, que más de una vez provocan con su lengua. (El varón, generalmente, no pierde los estribos por dominio, sino por debilidad: no aguanta más y reacciona descargando su fuerza que aplasta a la provocadora).

Comentarios ( 1)
el amor te puede llevar a cometer locuras maravillosas. Nadie tiene dudas sobre esto, por que el desamor vestido de odio, injurias y deprecio no te pueden llevar a la agresion ? aunque vengan de una mujer.
Por javier | 16 de Febrero 2006 a las 05:56 PM