Hacía falta una guerra civil en Irak, una enorme disputa por la propiedad de varios puertos por parte de los Emiratos Árabes Unidos y el extraño accidente de caza del vicepresidente Dick Cheney, para que la tasa de popularidad de George W. Bush bajara a 34 por ciento, según una encuesta de CBS.
Volverá a subir, pero ya este presidente se está convirtiendo en anecdótico después de joder al país y su imagen.A buenas horas, mangas verdes.
