El domingo, en una jornada sui generis, estuve en la recepción de un hotel y me encontré con una chica colombiana de 21 años que había sido agredida por su novio.
No estamos hablando de una palmadita, sino de algo más serio. Tenía una mejilla amoratada, cojeaba de una pierna y estaba muerta de miedo. Al día siguiente se iba a ir a Colombia, y casi la convenzo de que pusiera una denuncia.
Ya camino a la comisaría me dice que mejor llama a su padre en Colombia. Este le aconseja que no le denuncie, porque claro, en Miami se puede proteger, pero en Colombia, donde vive, ¿qué autoridades intervendrán?
Mejor no hacer caso, decide, y esperar a que el chico la olvide. No estoy de acuerdo y mientras cojea de vuelta al hotel me digo que tengo que insistir más, aunque por otro lado no conozco a esta chica de nada y me he metido de una manera espantosa en su vida.
Una vez en el hotel, el chico le llama de nuevo y ella rechaza la llamada. Sugiero que llame a la policía, que por lo menos estén sobre aviso. Nada, «mañana me regreso a Colombia y ya».
Hoy me he enterado que se quedó en Miami y que está otra vez con el novio. Es algo tan fuera de mi universo, tan ajeno e inconcebible que me pongo furioso. Si hay algo que yo jamás toleraría sería el abuso físico, ya de pensarlo me pone mal.
Se lo comento al amigo recepcionista del hotel y contesta con eso de que «entre marido y mujer...» Pero esto es una clara excepción, la invulnerabilidad física es sagrada. Me arrepiento de no haber llamado a la policía el domingo.

Comentarios ( 2)
Piensa en que, probablemente, ella habría encubierto al novio, y que, aun haciéndolo, encima podría habérsela cargado, por vía directa o interpuesta, quizá no en Miami. Aparte de que te podías haber tropezado con un policía que opinara lo mismo que el recepcionista. Y encima no eras ni pariente ni nuevo novio, ni nada "propietario" de la chica. Es así de triste y de asqueroso. Llegaste hasta donde razonablemente podías.
Por Juvenal | 2 de Febrero 2006 a las 03:36 AM
Justamente estaba viendo ayer un episodio de Cold Case acerca de una mujer golpeada. Es increíble la dependencia física y psicológica que se tiene de la otra persona. Me impresiona completamente.
Y sin embargo, de cierto modo las entiendo. No las apoyo, ni nada, pero entiendo su dependencia. Aunque me sigua pareciendo espantoso.
Tan complicadas, las relaciones humanas, ¿eh?
Saludos.
Por Ayotl | 2 de Febrero 2006 a las 11:02 AM