Al principio, al ver la felicitación oficial de la Casa Real de don Juan Carlos y doña Sofía con sus preciosos y regios nietos (bueno, salvo Froilán, que tiene madera de gamberro, como su antepasado Alfonso XII) pensé que el Rey había sufrido un horrible accidente. Si te fijas en el retrato oficial, le faltan las piernas.
De hecho, al fijarme un poco más, veo que su brazo derecho desaparece detrás de una niña, para no volver a presentarse. Salvo que le esté rascando el muslo a la infantita, algo le ha pasado a su extremidad. Luego me entero que la Casa Real estaba tan ocupada (pese a lo que diga gente de tan mala calaña como yo al contrario) que la agenda de los abuelos no cuadraba con la de los nietos.
Y zas, alguien en la Zarzuela sabía un poco de Photoshop (y cuando digo un poco, a eso mismo me refiero) y decidió hacer un pastiche digital con todos los integrantes. Esto es parecido a un ejemplo de mal periodismo y engaño que está en el Manual del periodista de Álex Grijelmo.
Pero lo que más me entristece de esto no es que los abuelos no tengan tiempo para posar con sus encantadores (salvo Froilán) nietos, sino la verdadera chapuza. Un buen montaje haría que esto se viera de maravilla, y un buen publicista jamás permitiría que esa foto saliera a la luz. Además del rey manco y sin piernas, está la cara pálida de la reina, y las expresiones y cabezas rarísimas de los niños. Y para colmo, se nota que en el fondo de la foto, el jardín, es apenas otoño, si acaso.
La foto original sigue en la web real, para quien la quiera ver. Pero me ha decepcionado un poquito la casa real, siempre tan espabilada para estas cosas.

Comentarios ( 1)
Si el fulano no sabía más que recortar y pegar con Photoshop, podía haber puesto cada cara en una "nubecita", como en tantos cuadritos de familia lejana que tenemos todos en casa, con una composición más o menos agradable. Y no hubiera resultado una mala falsificación.
Por Juvenal | 27 de Diciembre 2005 a las 05:08 AM