Esta mañana salía temprano de mi casa cuando me llamó mi vecino.
«Ayer vi mi tejado con el señor que me lo va a arreglar, y me fijé que el tuyo tiene daños». Efectivamente, tiene una parte en donde no queda tela asfáltica ni alquitrán, en cuanto llueva un poco se puede hundir. No era nada aparente, pero ahora veo que hace falta arreglarlo también.
Este ha sido un huracán a plazos. Los daños han sido descubierto a plazos y ahora los arreglos se pagarán de igual manera.

Comentarios ( 1)
Paciencia y barajar, Sancho amigo...
Por Juvenal | 18 de Noviembre 2005 a las 01:50 PM