Faltan muchos árboles. Un vecino a tres manzanas tiene un nuevo mueble de madera en su salón, un gigantesco árbol empujado a la fuerza por los vientos. Sorprende la falta de ramas y de hojas, y la lentísima recuperación. Sigue sin haber comida congelada y refrigerada, de los 10 semáforos que tengo entre mi casa y la autopista, funciona uno.
El resto se convierte en un stop total, cediendo lentamente el paso uno a uno. La mitad de mi manzana está sin luz, y todas las manzanas que nos rodean igual, por ahora la fecha de recuperación es el 8 de noviembre.
En Miami, la ciudad se recupera, pero al norte, donde el huracán hizo mayores estragos, todavía hay toques de queda. Más de medio millón de niños en Fort Lauderdale se van a pasar dos semanas sin colegio. Mucho desmadre, aunque por lo menos hay gasolina.
