Desde niño me ha encantado viajar, conocer sitios nuevos o volver a pisar los conocidos. Hacía algunas semanas que había prometido acompañaar a mi amigo Jaime a Vermont, donde cantará en una clase maestra de ópera y festival lírico.
Iba a ser genial, volver a Vermont justo cuando las hojas empiezan a cambiar su color. El problema es que estoy francamente agotado y el viaje va a ser un poco paliza. Normalmente estaría como unas castañuelas, pero esta vez, por varios motivos, tengo las ganas justas. Salgo hoy, vuelvo el domingo.
