En esta situación en la que estoy, la gente me suele hacer muchas preguntas, casi siempre con el tacto debido.
Estas son las más comunes:
¿Cómo estás?
No, pero en serio, ¿cómo estás?
¿Hubo un tercero?
¿No le quieres ya?
¿No te quiere ya?
Después de diez años, una lástima, ¿no?
Sigue...
¿Cómo estás?
Sereno, y no como el de antes que te abría los portales.
No, pero en serio, ¿cómo estás?
Bien, te lo juro. No estoy muy bien, pero bastante tranquilo y sin euforia.
¿Hubo un tercero?
No. En serio.
¿No le quieres ya?
Sí, pero es mejor no seguir. Nos hacía falta este empujón. Se puede querer a una persona sin ser su pareja, amos, digo yo.
¿No te quiere ya?
Bastante. Y me lo dice todos los días.
Después de diez años, una lástima, ¿no?
Salvando las diferencias, eso mismo se puede decir de muchas cosas. Creo que 11 años hubieran sido peores. Es casi mejor apearse del tren cuando está a punto de pararse.

Comentarios ( 2)
Muy bien dicho.
Por Ayotl | 4 de Agosto 2005 a las 12:19 PM
Las respuestas creibles son las que des, al menos, dentro de un año. Racionalizar estas situaciones sin la perspectiva del tiempo no suele ser muy certero.
Un fuerte abrazo
Por Roberto | 6 de Agosto 2005 a las 10:02 AM