Ayer estaba comprando algo en una tienda, y al salir veo que alguien me ha roto la luna de la ventana del coche, y se ha llevado mi mochila del gimnasio. Además, curiosamente, ha rajado la capota de mi coche. Cuando lo inspecciono más, veo que también se ha llevado mis gafas y una caja de Pepsi light que no había entrado a casa.
Cuando me pasan estas cosas, que no es muy a menudo, me siento violado y me entra furia. Y además, creo que cualquier sobresalto brusco e inesperado tiene más posibilidades conmigo en estas semanitas.
Pero me tranquiliza Carlos (como siempre) y también el hecho de que alguien rompa el cristal de un descapotable en un aparcamiento público bastante concurrido y se lleve una caja con 12 latas de Pepsi.
Además, me ha hecho un favor. Tenía que cambiar la capota, y ahora lo hará el seguro. Que le aproveche la Pepsi.

Comentarios ( 1)
Odio eso. Yo dejé el jueves pasado el coche (que de por si está alg viejo) afuera del trabajo, volví a la media hora y por alguna razón, tenía el espejo lateral roto.
La impotencia, ¿eh?
Por Ayotl | 1 de Agosto 2005 a las 11:19 AM