El año pasado, el guionista de televisión Paul Haggis escribió sus dos primeros guiones para la pantalla grande.
El segundo, cronológicamente hablando, fue Million Dollar Baby, una película descremada de toda emoción. Clint Eastwood decidió dirigir y protagonizarla.
El primero fue Crash, proyecto que el propio Haggis se reservó para dirigir. Es una película que ho ha sido apadrinada por ningún estudio principal, hecho que no ha impedido que participe todo un elenco hollywoodense de primera, con un presupuesto de tercera: Don Cheadle, Sandra Bullock, Matt Dillon, Ryan Phillippe, Larenz Tate y Brandan Fraser; Tony Danza apenas tiene cuatro líneas.
De hecho, la Bullock tenía tanto interés de representar el personaje más odioso de su carrera en esta película que se pagó sus propios billetes de avión para ir al plató.
La trama es superficialmente complicada (ocho historias entrelazadas, una especie de Magnolia light), pero el verdadero argumento es el racismo y cómo se desvirtúa al ser humano cuando la fusión de la política, la percepción y los intereses de un colectivo se ponen por encima del individualismo.
Y nadie se salva: el personaje menos racista acaba siendo el más malvado (moralmente hablando), y la víctima más casual resulta ser un traficante de esclavos. Los principales intérpretes se enfrentan a la percepción colectiva, y casi todos salen escaldados.
La película, debido a que tiene un guión francamente implacable e intransigente, es desigual. Las situaciones llegan a ser verdaderamente absurdas en algunos casos, pero funciona gracias a esa falta de diplomacia que tiene Haggis en sus diálogos. Y a la brutal realidad racial de Los Ángeles, probablemente la ciudad más impersonal de Estados Unidos.
Aunque parece ridículo en muchos tramos, y traído por los pelos en otros, el diálogo es tan francamente hiriente y poco políticamente correcto que se le perdonan los pecados. Incluyendo un final con excesiva sacarina donde funcionaría mejor la corrosidad que la caricatura. Pero eso ya es pedirle peras al olmo. Ha tenido un éxito taquillero superior al del Reino del cielo, merecidamente.
Crash, más allá de sus errores, es una meditación valiosa sobre el racismo por su franqueza.

Comentarios ( 1)
Me la apuntooo! Por todo lo que has dicho y por Brendan Fraser, claro (cada uno tiene sus gustos, oye xD). Además vi el Reino de los Cielos y fue bastante decepcionante... Saluditosh.
Por Nobuko | 13 de Junio 2005 a las 07:46 AM