Hoy ha muerto Narciso Vázquez, abuelo de mis hermanos (era el padre de Pilar, la segunda mujer de mi padre), y verdaderamente el único abuelo que he conocido. Después de 87 años luchando como una fiera, murió esta mañana en un hospital de Villalba del Guadarrama.
Narciso creció huérfano de padre y madre, en un pueblo de la ribera del río Sil, cerca de Monforte de Lemos (Lugo). Rodeado de una dureza que hace que las Cenizas de Ángela parezcan las memorias de un marqués, salió adelante gracias a su enorme capacidad como carpintero. En esa época de hambruna, en el campo gallego se prestaban a niños para que ayudaran a otras familias, a cambio de que éstas les alimentaran.
Narciso trabajó en ferrocarriles durante la guerra civil, y luego en la RENFE durante casi 40 años. En la difícil posguerra madrileña, se ganaba la vida con el pluriempleo: las primeras horas del día se las dedicaba a la RENFE en la estación de Delicias, después trabajaba ocho horas en un colegio y posteriormente en un taller. Dormía menos de cinco horas al día, y solo saludaba a su hija al amanecer.
Persona recta hasta el final, no había medias tintas con él; siempre decía lo que sentía. Un personaje que jamás olvidaré. Adiós, abuelo.

Comentarios ( 2)
Lo siento. Besitosh :*.
Por Jessica | 26 de Junio 2005 a las 11:47 PM
Esa generación produjo hombres (y mujeres) de hierro, de conducta recta y una sabiduría de la vida poco común. Hace un año perdí también a mi abuelo, y el sentimiento que dominaba sobre los demás era el de agradecimiento por haber tenido el privilegio de conocerle y escucharle en la infancia.
Por Juvenal | 27 de Junio 2005 a las 04:28 AM