En Ciudad de México siempre he ido como Pedro por su casa. Las tres veces que he estado he visitado varios puntos (sobre todo esta última) y no me ha ocurrido nada. Pero hoy nos hemos enterado de los detalles de la muerte del hermano de un compañero de trabajo. Dejó a sus seis hijos en casa de unas amistades, porque le habían avisado de una posible chamba trabajando como aparcacoches. Ese viernes no volvió, y la familia empezó la terrible tarea de visitar los hospitales. Una noche más tarde, apareció su cadáver apuñalado en un solar. El coche, un Ford Escort de 1999, había desaparecido y presuntamente fue robado.
En su cara aparecieron cristales incrustados de botella de cerveza, además de los navajazos. Todo sin sentido.
La semana pasada sacaron en plena marcha de tráfico una pistola a otra compañera de trabajo, que decidió acelerar y de paso tumbar la moto de sus asaltantes.Quizá le salvó la vida. Yo estuve por esa zona hace casi tres semanas, un martes a eso de las 12:30 de la noche. Tuve mucha suerte, porque antes era el blanco favorito de los delincuentes.
El viernes pasado, la actriz Mariana Levy murió de un infarto cuando vio a un peatón que estaba cerca de su coche mostrar una pistola.
Todo esto te da que pensar sobre la suerte que tenemos y lo insostenible que sería para muchos vivir en un lugar así. Ves las tonterías como Man on Fire (que exageran ciertas cosas y luego ridiculizan otras por tan siquiera plantearlas en su guión) y te parece todo surreal, hasta que te topas con estas tragedias reales.

Comentarios ( 1)
Jo.
Por Nobuko | 4 de Mayo 2005 a las 05:13 AM