Llevo varios días como un zombi emocional, verdaderamente no he sentido el dolor profundo que me ha causado esto. He hablado con varias personas que me han confesado su llanto, pero tras el desahogo matutino del miércoles, me he sentido relativamente bien.
No sé qué me va a pasar, si resurgirá la rabia o sencillamente me he adaptado a la situación.
Entre los famosos 11 estados que le dijeron que no al matrimonio gay, varios negaron cualquier tipo de contrato o acuerdo de derechos entre particulares que se aproxime a los derechos del matrimonio. La nueva ley de Ohio (y la que ya está en vigor en Virginia), son verdaderamente draconianas: incluye teóricamente negación derechos de visita en los hospitales, poderes notariales y asuntos testamentarios. Un horror. Para los que creen que estos referéndums sólo se referían, inocentemente, al matrimonio, espero que esto abra los ojos.
Entre todo esto, y gracias a los excelentes artículos de la revista Newsweek sobre la campaña, me surge más respeto hacia John Kerry. Bill Clinton le aconsejó que aprovechara el clima divisorio y que apoyara al sí discriminatorio de estos referéndums. Kerry le dijo a sus asesores: «jamás haré tal cosa».
Olé. Para que luego le digan que era un oportunista. Pero esta encuesta a pie de urna, sobre la identidad sexual del votante y su preferencia política, me pone francamente mal:


Comentarios ( 1)
Y a todo esto, ¿porque ganó Bush?, si, el margen fué pequeño, pero, ¿porque?.
¿Voto de miedo?
¿Fraude?
Saludos!
Mario
Por Caso Patologico | 6 de Noviembre 2004 a las 01:05 PM