Si mañana pasa lo que debe moralmente ocurrir, que la nación se canse de toda esta pantomima incompetente y asesina, si se materializa la oleada de votantes jóvenes y negros que salven la candidatura de Kerry, tendrá una banda sonora.
El principal tema no será el No surrender que canta Bruce Springsteen en las numerosas giras con Estropajo, sino Mosh, de Eminem. Debo confesar que Eminem me cae como una bomba, es un perfecto idiota. Pero varios años de activismo en un país y zona donde la indiferencia es de la orden del día me obligan a reconocer que Mosh es una obra maestra.
Ojalá mañana todo esto nos parezca nimio, como la esperanza de que cayera una fruta tan madura que ni el mejor pegamento la salvaba.
Mientras tanto, y quizá si en 24 horas no se materializa el sueño, me queda Marshall Mathers dirigiendo a las tropas contestatarias, exhortándolas a votar en Mosh:
Come along, follow me, as I lead through the darkness
As I provide just enough spark that we need to proceed
Carry on, give me hope, give me strength
Come with me, and I wont steer you wrong
Put your faith in your trust, as I guide us through the fog
To the light at the end of the tunnel we gon’ fight
We gon’ charge, we gon’ stomp
We gon’ march through the swamp
We gon’ mosh through the marsh
Take us right through the doors
Come on..
Cierto, el activismo también me ha enseñado la cruel realidad de que los que no suelen votar o nunca lo han hecho, a la hora de la verdad no salen a las urnas. Pero veremos. Mañana, si votan más de 110 millones de estadounidenses, Bush vuelve permanentemente a su adorada granja de Texas.
