Hoy por la mañana, aprovechando que libro, me he ido a ver Farenheit 9/11. Como le acabo de comentar a alguien, me esperaba las acusaciones de corrupción y guerra inventada. Pero no estaba listo para la enorme carga humana dentro de un documental que tiene tanto que explicar que a veces es sencillamente demasiado.
Técnicamente hablando, lo mejor es cuando Moore utiliza una pantalla negra mientras se oyen los ataques del 11 de septiembre. Las dos torres gemelas ardiendo es una imagen tan repetida, que aun tres años más tarde, nos la sabemos de memoria.
Mis primeras lágrimas salen cuando muestra imágenes de familiares que buscan a víctimas. De una pareja desborada que se abraza y reza el día de los ataques.
Tras entrelazar la histeria post 11 de septiembre con la invasión de Irak, la segunda escena que me mata es la de una anciana iraquí, cuya casa acaba de ser bombardeada, matando a cinco familiares. «Que Dios se vengue, porque nadie más puede parar esto. Dios mío, ayúdanos», griita furiosa y desconsolada.
Pero la secuencia más terrible es la de Lina Lipscomb, una directora de una agencia de empleo, que recomendó a sus hijos alistarse en las fuerzas armadas como una salida a su pobreza. El documental sigue los pasos de Lispcomb, de su patriotismo (coloca una bandera con su asta todas las mañanas), y en la agencia de empleo. Pero lee una carta de su hijo en Irak, la última que mandaría, en la que denuncia a Bush. Poco después de recibir la carta, se entera de la muerte de su hijo.
No sabía dónde meterme al presenciar el dolor de la madre, tan a flor de piel que creo que no había un ojo seco en la sala. Posteriormente Lipscomb llega hasta la verja de la Casa Blanca, y aunque no vocifera ni dice nada ni tiene una pancarta, confiesa que se desgarra: «Esto ha sido muy dífícil de hacer. Pero por lo menos ahora», dice mientras mira a la residencia presidencial, «ya tengo un objetivo de mi furia y de mi tristeza...esto ha sido muy difícil de hacer, más difícil de lo que creía».

Comentarios ( 3)
¡Qué bichos más extraños somos los seres humanos! Capaces de lo más sublime y de lo más abyecto, compasivos hasta el extremo o implacables. Nos dictamos normas morales para pisotearlas en nombre de las mismas, y todos, sin embargo, compartimos el ser de la misma especie, el poder pasar incluso de un estado al otro.
Por Juvenal | 27 de Junio 2004 a las 05:05 AM
Tan solo decirte FELICIDADES....
Por 2800 | 28 de Junio 2004 a las 03:10 AM
Un post tan sentimentaloide como el presunto documental de Michael Moore. Caiste en su trampa. Fahrenheit: una oportunidad desaprovechada de desenmascarar a Bush. Como acertadamente comentó el periodista Arcadi Espada: "Las similitudes entre Bush y Moore son manifiestas. Ambos se dirigen al mismo público, a la misma transversalidad analfabeta. Pero es que su humor es también muy parecido. Basta ver los chistes imperiales de Moore sobre Marruecos (país de monos) o Rumanía (país de dráculas)".
Por Xavier | 13 de Agosto 2004 a las 11:44 AM