Hay quienes se sienten libres oyendo música, en la cotidianidad o yendo al cine.
Hoy me he sentido libre. El sol brillaba en un día fresco (unos 17 grados), y con la capota quitada en la autopista (no había mucho tráfico porque es festivo) y la banda sonora de Angels in America, me he puesto a flotar.
Claro, me toca trabajar y ya no me siento tan libre, pero de vez en cuando me gusta estar así. Quizá la libertad absoluta tenga que ver con la incosnciencia, pero el caso es que bueno, me ha hecho bien.
