Iba a escribir largo y tendido sobre el efecto que ha tenido el breve exhibicionismo, y quizá posteriormente escriba sobre las razones. Pero me remito a tres citas, dos de ellas actuales, y una perenne:
En EE.UU., si un hombre corta un pecho a una mujer con un hacha, la película recibe clasificación R (menores de 17 años acompañados por un adulto). Pero si en vez de eso, le besa el pecho, entonces recibe clasificación X (prohibido para menores de 18 años).— Bo Derek, demostrando que se pueden cantar las verdades del barquero aun siendo malísima actriz.
Y luego, el autoproclamado líder de la moralidad estadounidense explica que hay que seguir protestando:
Por favor, ¡apóyeme para que siga presionando! Involucre también a su familia, feligreses y amigos. Podemos impactar seriamente la cultura si aunamos esfuerzos y les damos a entedender a las cadenas que ahora es el momento de limpiar la televisión.
—El reverendo Jerry Falwell, a punto de que le dé una apoplejía.
Aunque hay otros comentarios ridículos (Peggy Noonan, que le escribía discursos a Reagan, opina que «me siento como si hubiéramos contemplado el final de nuestra cultura» sobre la ya famosa teta), he leído uno que sencillamente me ha parecido aplastante. Rivka:
Soy un sicólogo en una clínica de VIH. Conozco a gente todos los días que me dice cosas como «me acabo de enterar que soy seropositiva, y estoy embarazada de siete meses, y no tengo donde quedarme ni dinero para comida».
Me enfrento a preguntas comunes como «¿Se ha vuelto loco o es que el VIH le ha consumido irrevocablemente parte de su cerebro?». Me preocupo por cosas como «¿tendrá este sicópata una pistola?» Los problemas de valores familiares en mi mundo son cosas como «desde que le dije a mis padres que era seropositivo, me obligan a usar un plato de papel cada vez que como con ellos».
Me encanta mi trabajo, pero me ha malacostumbrado para la vida moderna, porque cada vez que llego a casa y enciendo mi ordenador, leo cosas como estas:«Pero extrañamente, me siento algo más que enfadado. Me siento sobrecogido por la tristeza de esto ejemplo más reciente (y sobresaliente) del flujo del estercolero nacional que llamamos entretenimiento televisivo. Por supuesto, me sorprendió y aborchonó lo que hicieron estos artistas. Pero no puedo dejar esta invasión de tristeza. Me siento avergonzado por tanta gente, tanto dolor y daño causado por una obra sin gusto o clase alguno, en un escenario internacional como el intermedio del Super Bowl».
....y no sé si reír, llorar, o volverme loco. «Tanto dolor y daño causado». Por un pecho.
¿Ves? Por eso no me invitan a ninguna fiesta.
Amén.

Comentarios ( 4)
Sigo sin entender el doble rasero de la moral en los USA... A que no han protestado de la Lingerie Bowl?...
Emilio, que paciencia estás demostrando con ellos...
Por 28cerocero | 10 de Febrero 2004 a las 04:28 AM
Algo que nunca entendí fue porque se enfocó mucho más la culpa a Jackson y no a Timberlake. Digo, después de todo fue él quien le destapó el seno, o no? En los Grammys apareció Timberlake pero no Jackson. No quiero pensar que al hombre blanco se le perdona todo, pero a la mujer negra no...
Por seyd | 10 de Febrero 2004 a las 05:12 AM
¡Cuánto fervor, cuanta piedad en estos moralistas de todo el mundo, mientras quedan tantas obscenidades en activo! "Luchemos por eliminar los desnudos voluntarios, pero dejemos a los desnudos (los otros, los forzosos) y hambrientos bien ocultos". Y conste que sé que escribo desde un teclado posiblemente ensamblado en Indonesia a cambio de un plato de arroz al día...
Por Juvenal | 10 de Febrero 2004 a las 03:51 PM
Uy, no quiero decir nada en contra de esta sociedad tan estúpida, que si no se me va a ver el plumero.
Imagino que ahora meterán a Janet Jackson en una de esas páginas de internet de criminales exhibicionistas con foto, datos, última dirección dirección conocida... lo que jamás entenderé es, ¿por qué pudiendo ser el primer país del mundo se empeñan en parecer gilipollas?
(no se nota que vivo en miami, ¿no?)
Por geyper (de incógnito) | 12 de Febrero 2004 a las 08:36 AM