Escribo tanto que no me quedan muchas ganas para este blog. No me están gustando mucho mis artículos, me tengo que reajustar al ritmo y métrica del asunto.
Una vez se quejaron a Álex Grijelmo, el sumo sacerdote del periodismo en España (o por lo menos en su casa; el mérito yace en un punto intermedio) que había poco tiempo para editar notas en un periódico. Su contestación, tan trostkista, merece repetirse: «ser periodista equivale a escribir rápido y bien. Si no puedes hacer ambas cosas, dedícate a otra cosa».
Ah, la dogma. Pero en este caso estoy de acuerdo con Grijelmo, que lleva ya varias beneficiosas giras por otros diarios fuera de El país (perdón, EL PAIS), donde me imagino que le tendrán una manía espantosa. Siembra el buen periodismo, o por lo menos cosecha buenos cheques de editoras que creen que contratando a este wünderkind por una semana van a resolver sus problemas estructurales.
Créeme, Álex, que hay algunos redactores que por muchos palos que les dés no se enderezan.
Dado el preámbulo, te puedo contar más cosas: cómo el gobierno mexicano ha cesado de repente a todos sus cónsules en California; si sigues en el mismo estado, la trayectoria de Matt González, un candidato verde que probablemente alcance la alcaldía de San Francisco. Allende de los mares, el terrible mes de noviembre en Irak, o el aniversario tan pío de Su Majestad, tan popular que hasta el parásito le defiende.
Iba a decir que no me queda tiempo para el blog, pero me ha quedado una entrada de lo más maja.

Comentarios ( 1)
Me tienes enganchado; porfa escribe más a menudo...
Por Peter | 4 de Diciembre 2003 a las 11:57 AM