Las cartas al director suelen ser graciosas en la mayoría de los periódicos de Estados Unidos (ver carta sobre el beso de Madonna), pero ayer salió una en un periódico de Tucson, Arizona, que me llamó bastante la atención:
Las ejecuciones terminarían la matanza
Podemos terminar con los asesinatos de los soldados estadounidenses en Irak por parte de aquellos que quieren vengarse o retomar el poder. Cada vez que haya un asesinto u otra atrocidad debemos proceder a la mezquita más cercana y ejecutar a los primeros musulmanes que encontremos.
Después de todo, es una guerra santa, y aunque dicho procedimiento no es justo, puede terminar el horror.
Maquiavelo tenía razón. En la guerra es más efectivo ser temido que amado y el resultado sería una solución más equitativa para que tengamos una oportunidad para construiri un mejor Irak para los iraquíes.
Firmado: doctor Emory Metz Wright, Jr.
Si obviamos por un momento la barbaridad que propone, y el hecho que lo diga un médico y lo publique un periódico, es una falacia de cualquier manera. Contestar la violencia con violencia no funciona en territorio invadido, véase el caso de Inglaterra en Irlanda entre 1914 y 1922, cualquier ocupación nazi (como la de Checoslovaquia o Ucrania) y lo bien que le va a Israel con los palestinos. Estoy seguro que esta solución le encantaría a Sadam, pues los partidos religiosos iraquíes se han abstenido de la mayoría de la violencia.
Pero es indicativo de que la actitud de que una vida norteamericana vale más que muchas cosas, incluyendo cinco iraquíes. Al concluir la ocupación de Bagdad en abril, una persona llamaba a la radio diciendo que tendrían que haber echado una bomba nuclear sobre la capital iraquí. ¿La razón del señor para matar a ocho millones de personas, la mayoría de ellos inocentes? "Han costado la vida a muchos norteamericanos, no tendría que haber muerto ninguno".
Ocho siglos después del expolio de Beziers, en el que Inocente III dijo que era mejor matar a todos los sospechosos de herejes porque Dios en el cielo distinguiría a las ovejas de su rebaño, no hemos mejorado mucho.

Comentarios ( 1)
Aunque en general me gusta bastante la cultura americana, no dejo de sorprenderme por algunas de sus características, como la que describes en este post.
Creerse el ombligo del mundo debe ser difícil.
Y además me provoca una inmensa curiosidad:¿en qué momento exacto comenzaron a creérselo?
Por Alicia | 6 de Diciembre 2003 a las 12:09 PM