El otro día estaba entrevistando a una cónsul.
-Hello (voz de hombre).
-Sí, con doña tal, ¿por favor?
-Al habla (sigue la voz de hombre).
Como soy muy ceremonioso con estas cosas, utilizo mucho el don y la doña durante las entrevistas, más que nada por respeto.
A los dos o tres minutos de la entrevista me convenzo de que estoy hablando con un hombre, y que debido a una dureza del destino o a un capricho paternal, le pusieron el nombre de mujer. ¿Cuántos remachos mexicanos no hay por ahí con el nombre de Guadalupe? Para mayor referencia, oír A Boy Named Sue, de Johnny Cash.
Total, que hago esta salvedad:
-Doña tal...uy, disculpe, es que pensé que con ese nombre...me esperaba una mujer.
SILENCIO SEPULCRAL DURANTE CINCO SEGUNDOS
Contestación:
-¿Perdón?
Aquí me doy cuenta de que he metido la pata hasta el fondo, de que claro, tiene nombre de mujer porque pese a su voz (que deja a Chavela Vargas como Rita Hayworth), es una mujer. Me come la vergüenza.
-Nada, nada...¿qué va a hacer ahora que ha sido destituida?

Comentarios ( 1)
Quede un poco confundido, pero asumo que al final era mujer. Ah, el nombre de Guadalupe es muy com[un para ambos hombres y mujeres. En Mexico , por lo menos, no sabias_?
Por seyd | 4 de Diciembre 2003 a las 05:41 PM