Llevamos una semana de bastante frío (para Miami). Hace un par de días bajamos a 7 grados, y esta madrugada llegamos a 6. De día, sólo alcanzamos los 15 ó 16 grados.
Una maravilla. La gente no se cree que en Miami hace frío; me acuerdo que hace 14 años se lo advertimos a mi padre, que venía de un vuelo Santo Domingo. Salió del aeropuerto en pantalón corto, pensando que nuestro «frío» era una exageración local, para toparse con 10 grados de temperatura a las 11 de la mañana.
Lo peor de esto (y claro, yo siempre tengo mi lado negativo), es que me doy cuenta que ya no estoy acostumbrado al frío, sino al semiconstante calor de la ciudad. Al salir por la mañana la gente va vestida como si estuviera en Groenlandia.
De hecho, el otro día vino Geyperman tempranito a mi casa. Geyperman que me supongo ha pasado los peores inviernos madrileños (sin las gabardinas Butragueño). Pues sólo lleva mes y medio aquí y venía arropado como un leñador de Valsaín que va a cortar pinos en pleno invierno. Sólo le faltaba el hacha.
Y para los curiosos, en los últimos 26 años ha nevado en Miami una vez y la mínima ha alcanzado el grado bajo cero un puñado de veces. La razón se encuentra en la teoría de la continentalización de Humboldt. Norteamérica es bastante más fría que Europa (Pittsburg, que está a la misma latitud que Madrid y a menos altura, tiene 25 días de nieve al año, y en su historia ha pasado varias veces 30 horas seguidas con el termómetro por debajo de los -18º; la mínima absoluta registrada en la ciudad de Pennsilvania ha sido -30º).

Comentarios ( 1)
Acaba el año.Bien por ti, convertir tu diario en un noticiario lo considero un acierto.Por la audiencia es mas propio,aunque claro menos morboso.
Feliz Navidad a ti y a los tuyos.Un abrazo.
Por Roberto(tu primo) | 22 de Diciembre 2003 a las 03:24 PM