Hoy se me ocurrió escribir un resumen sobre Michael Jackson, identificando a la supuesta víctima. No quería identificar a la víctima por morbo sino por interés periodístico: hace 10 meses, la madre dijo que «Michael Jackson había sido como un padre» para mi hijo.
Y de hecho, interpuso una queja ante la comisión televisiva británica en contra del documentalista que se le ocurrió insinuar que el cantante era un pederasta cualquiera.
Eso es noticia, nada nuevo de mi parte porque se ha reportado ampliamente fuera de Estados Unidos (The Sunday Telegraph, entre otros muchos, tiene hasta la foto).
Pero la asesoría jurídica me dijo que no se podía publicar el nombre de la víctima. Ni de la madre, que tan vehemente había sido en febrero pasado, ni del padre, que dice que la madre es una mentirosa. El padre tampoco se libra, pues su mujer le acusa de abuso y fue declarado culpable de un cargo de dar una paliza a una hija.
En resumidas cuentas, un horror bastante complicado. Y se oponen a la publicación de muchos datos no por miedo a que sean falsos, sino por miedo a la responsabilidad civil. «No vamos a ser los primeros en publicar el nombre».
Ah. El más vital fundamento norteamericano del derecho: el miedo. Y debido al ping-pong entre los abogados, la dirección editorial y yo, casi seis horas más tarde una propuesta de artículo con los puntos sobre las íes.
Creo que mañana voy a escribir algo sobre la pesca. Por lo menos los peces no demandan, y los pescadores no tienen ni tiempo ni ganas de leerme.
No sé cómo afectará esto el cuadro de la defensa de Jackson. Es cierto que cabe la posibilidad de que posteriormente a la ayuda de la madre, Jackson abusara al niño. Pero también cabe, sobre todo ahora, la otra posibilidad de que sea falso.
Lo siento de veras por el niño de 13 años. Lo peor no es que haya sido obligado o convencido por su madre a mentir, ni tan siquiera que haya sido vilmente manoseado por Jackson. Lo peor de todo es que después de testificar, ser humillado por la defensa y vendido de forma barata (como yo estoy haciendo aquí muy a pesar mío), seguirá teniendo el cáncer nefrítico y de bazo.
