Hoy por la tarde fui al gimnasio, aprovechando que los domingos no suele ir mucha gente. También aprovecho que como está cerca, me voy andando, todo un lujo en el Miami suburbial.
Llego y empiezo mi rutina, siete máquinas casi en fila. Me fijo que hay una señora, que ronda los cincuentaialgos, que también está haciendo repeticiones. Se fija mucho en mí al principio, mientras yo me fijo en otro chico, y por un momento tenemos un triángulo de deseo, aunque uno de esos ángulos no responde el amor.
Pero como la señora me sigue, empieza a cambiar las pesas en cada máquina, y claro cuando yo las cambio de vuelta en mis repeticiones y ella las tiene que alterar para sus repeticiones, pone cara de fastidio.
No me molesta que sea vieja, de hecho admiro a la gente que pasados los cuarenta y pico va al gimnasio, y a los que están gordísimos. No suelo ver a las mismas personas, pero sí a muchos de ellos. De hecho, los últimos alimentan mi autoestima, pues en comparación parezco Apolo. Lo que sí me molesta de la señora es la cara de limón agrio que pone cada vez que cambia las pesas de los equipos.
Total, seguimos en esa cuando me doy cuenta que tiene sus llaves, su móvil y su botellita de agua en un céntrico potro. Me fijo en el llavero y creo ver (las llaves lo cubren parcialmente) las columnas de Hércules con el «Plus» y con el «Ultra». Después se asoma un león y una señera: no hay duda, el llavero tiene el escudo de España.
Coincidimos por fin cuando remo. Se pone al lado mío mientras voy a mi ritmo, propio del lago de la Casa de Campo. Por supuesto, me dejo intimidar y acelero como si estuviera en las regatas de Henley. Ella sólo pone cara de cabreo, como si fuera Isabel la Católico y yo estuviera remando la Niña.
A la segunda repetición, coincidimos exactamente en el mismo lugar. Ya aquí sí aventuro: «Cuánta prisa tenemos hoy, ¿eh?»
Me contesta con un acento más ibérico que el lomo: «Guat? I don't onderestán».
«Nada, me equivoqué de persona», contesto en inglés.
Minutos después, cuando estaba en la plancha, la veo salir con el llavero en la mano.
«¡Muy bonito el llavero!» Me mira mal. Se va al mostrador, le dice algo a la dependienta y sale del gimnasio.
Al poco rato viene la encargada. Si sigo molestando a los otros clientes, tendrá que avisar a la policía. Mira qué bien.

Comentarios ( 8)
jaja! cuidado! que las demandas en ese país por hostigamiento sexual están al día ...
Por Mario | 12 de Octubre 2003 a las 07:01 PM
Eres un pervertido, molestando a ancianitas indefensas... quien se lo iba a imaginar de ti, Emilio!!!
Mayores sorpresas nos dara la vida (y tu ya sabes algo de eso...)
La pagina ok, ya te dare la URL cuando este terminada..
Por geypreman | 13 de Octubre 2003 a las 03:02 AM
Es que has de haberle fijado mucho la mirada al llavero y ella creyo que la estabas mirando a ella. Ten cuidadillo, aunque si fuera un chico no te hubiese importado acosarlo, lo sé :)
Por seyd | 13 de Octubre 2003 a las 04:25 AM
¡Qué tía cerda!
Una cosa es no tener sentido del humor, y otra ser una amargada que putea al que puede... Bueno, tampoco es que sea algo muy inusual en las viejas amargadas.
Por Samuel | 13 de Octubre 2003 a las 10:01 AM
La gilipollez no tiene edad. Salvo imprevistos, los niños impertinentes se vuelven niñatos inaguantables, tipos csntamañanas y, finalmente, viejos insoportables. Afortunadamente, lo contrario también abunda.
Lo que ocurre es que, cuando uno está educado en el respeto, no se pierde la capacidad de asombro. Una raza de personas, llamadas santos, no se indignan. El resto... pues a lo mejor hay que tener sentido del humor hasta los límites de la santidad. Yo, desde luego, necesito un cursillo intensivo.
Por Juvenal | 13 de Octubre 2003 a las 04:06 PM
No te puedo creerrrrrrrrrrrrrrr....
Por Flor | 13 de Octubre 2003 a las 05:27 PM
Igual que Flor: no me lo puedo creer!
Cuanto impresentable!!
Por betty | 15 de Octubre 2003 a las 05:33 PM
Fuertisimoooo...increible...desde luego cuando la veas le dices que ejercite mas, que lo necesita para relajarse y tomarse la vida de otro modo, que seguro mal interpretó las cosas y creía que intentabas ligar...será posible?? que le pasa ala gente??
Por Núria | 21 de Octubre 2003 a las 08:35 AM